miércoles, 15 de mayo de 2024

Caída libre a la tronera

Para este texto no teníamos indicaciones ni ni ningún tipo de pista o molde para hacer el texto. Lo único que sabíamos era que tenía que ser un microrrelato. En un inicio me basé en una canción, La casa por el tejado, de Fito y los Fitipaldis . Pero al final tuve que recortar más esa parte y no tuvo tanta relevancia.
Al final me quedé con esto: 

 Notar el viento en la cara es una cosa que suele relajar o calmar a una persona. En mi caso, cayendo directo en dirección al  suelo no es tan agradable. Pero primero recapitulemos un poco para ver cómo he acabado así. Siempre he sido una persona muy impulsiva y orgullosa. Mi orgullo me ha  llevado a hacer estupideces y a acabar metido en diferentes situaciones que podríamos describir como exóticas: por ejemplo, una vez, por una apuesta, acabé metido en un contenedor en un barco rumbo a Nairobi, y por perder otra, estoy donde estoy ahora. Básicamente, podríamos decir que un amigo mío había vuelto de saltar en paracaídas  y dijo que no teníamos  –para decirlo sutilmente– narices de hacerlo. Como ya he dicho, tengo tendencia a acabar en situaciones así por mi orgullo, y le dije: “¿Que no? ¿Nos lo jugamos al billar?”. Y aquí estoy cayendo de un avión mientras grabo esto por si muero. Mi único consejo es  que no juguéis al billar a menos que estéis 100% seguros de que podéis ganar.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

instinto de supervivencia

Para este reto, debíamos crear a un personaje alrededor de un objeto que sacábamos de una caja. Al salirme una navaja pensé directamente en ...