miércoles, 15 de mayo de 2024

instinto de supervivencia

Para este reto, debíamos crear a un personaje alrededor de un objeto que sacábamos de una caja. Al salirme una navaja pensé directamente en dos posibles temas : un asesino o una historia de supervivencia. Al haber hecho ya una historia sobre asesinos, me decanté por la segunda opción.

Aquí el texto:

Se levantó de su improvisada cama hecha por unas pocas ramas cubiertas de hojas y un jersey y salió en busca del desayuno.Con la navaja que le habían regalado sus padres para su dieciocho cumpleaños, se fue abriendo paso por el espeso bosque en busca de, con suerte, encontrar algún conejo o alguna seta comestible. Mientras recorría los caminos marcados por él mismo, recordó el momento de hace ya varios meses en el que decidió fugarse para vivir alejado de la sociedad que tan poco le gustaba. 


Era el día de su cumpleaños y, antes de salir de casa, cogió un jersey de más aparte de su navaja y provisiones para al menos una semana que, al final, por la falta de alimento, tuvo que racionar para casi un mes antes de acostumbrarse a la vida en el bosque.


De repente escuchó un ruido que venía de un arbusto cercano. Pensando que finalmente había encontrado la comida para todo el día, se acercó sigilosamente al lugar de donde provenía el ruido. Saltó con la navaja en la mano y cuando fue a atacar al supuesto conejo, se encontró de frente con un lobo gris.


El lobo reaccionó más rápido que él saltando hacia él con la boca abierta mostrando unos colmillos lo suficientemente grandes como para dejarle una herida que, con los recursos que tenía actualmente, no podría curar. Si el lobo llegase a atacar, tendría que volver a la sociedad que tanto odiaba y no lo podía permitir. Esquivó por poco al lobo y moviendo rápidamente la mano, le hizo un corte en la pata delantera, la cual oyó crujir contra el suelo cuando el lobo aterrizó. Una vez herido el lobo, no le costó mucho cazarlo para así poder comer durante dos días. 


                                     

¿Qué pasaría si las flores del barrio bailasen canciones ?

Para este reto, dos personas tenían que decir dos palabras y formar una frase con ellas. La frase fue : ¿Qué pasaría si las flores del barrio bailasen canciones?

A raíz de esta frase teníamos que crear un texto siguiendo el campo semántico de las flores acabé con un texto sobre el respeto a la naturaleza: 

 En el antiguo barrio de Sarrià, en el paseo de la Bonanova ,había un árbol al cual le gustaba observar la zona a su alrededor. Había sido plantado hace tanto tiempo que ni se acordaba. Había visto todo el cambio que el barrio había sufrido desde la aparición de los carros tirados por ruedas. No pasó de un día para otro, pero cada vez se notaba el aire más pesado a su alrededor.


Desde aquel día, las flores dejaron de bailar con el aire fresco y los árboles no crecían tanto, ya que no sabían muy bien donde estaba el sol, por que el humo de los carros no dejaba ver el cielo. No solo eso, sino que los edificios crecían más que ellos, ya no eran casas de un solo piso, eran estructuras gigantescas que las plantas más pequeñas no podían ver su límite.


El árbol había sido testigo de todo esto, había visto como la falta de luz no dejaba crecer a los que antes sí podían desarrollarse libremente. Pero él seguía resistiendo junto a los árboles que habían sido plantados junto a él en aquellos primeros momentos antes de la contaminación. Estos decidieron al final vengarse y arrebatarle a la gente lo mismo que les quitaron a ellos. Por eso, en un esfuerzo por tapar el sol en una calle entera, los árboles torcieron sus copas hacia los otros creando así una capa de hojas que intenta separar la luz del sol de la gente.











Remordimientos

Para hacer este reto, hicimos una salida al cementerio de Sarria. Después teníamos que escribir un texto que se centrase en la descripción de la atmosfera del lugar. Al haber pasado por un cementerio decidí basarme en este para el texto.

El texto que surgió: 

Salió del coche y con paso decidido se dirigió a las grandes verjas oscuras. Nada más entrar en aquel desolado y deprimente cementerio sintió una especie de remordimiento. Mientras, el crujido de las hojas y una rosa blanca muerta le daban la bienvenida sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

El viento sonaba amenazante mientras un notable olor a lluvia le llegaba a la nariz pero eso no le hizo marchar. 


Después de pasear un rato por ese laberíntico y lúgubre lugar, al final la encontró. Se dirigió a la lápida con el nombre de su madre, igual a tantas otras, no tenía nada especial como aquellos grandes panteones de las familias ricas solo era una pequeña losa de granito y mármol que cubría a otra de las víctimas de aquel destino cruel. Ni siquiera había algún grabado en la tumba aparte del nombre, la fecha de nacimiento y la de muerte .Un pequeño jarrón con unas plantas tristes que emitían un leve aroma floral y una foto de su madre eran las únicas cosas que decoraban la tumba.


En ese momento, llegó el enterrador del cementerio, aquel hombre, alto, de hombros anchos y con unos rasgos muy marcados le hacían perder la poca humanidad atribuible a una persona de su oficio. Se paró a mi lado, se arrodilló ante la tumba  y  dijo :

-Perdóname madre  




Paseo matinal

Para este reto debíamos utilizar la técnica de extrañamiento  o desfamiliarización donde podíamos elegir entre tres tipos de textos. Uno de ellos trataba de explicar un objeto como si no supieses que es poniendo por ejemplo en otro contexto histórico. A raíz de esto decidí coger un objeto tan simple como una nevera y transportarla a la edad media. 

Aquí el texto:

 En aquella mañana todo parecía igual. Me levanté y salí a dar mi paseo matinal rutinario. Me subí al caballo y procedí a salir de mi villa a ver mis campos.

Al salir encontré un objeto en forma de caja de color plata con asas y una especie de cuerda negra salía de ella. Al acercarme noté como el cofre emitía un zumbido extraño. Después de mucho rato intentando abrirlo, lo conseguí. De repente una bruma débil empezó a salir junto con un repentino cambio en la temperatura a su alrededor. Asustado, decidí ir a buscar al obispo del pueblo para que viese el objeto que yo creía proveniente del demonio. Este, al ver el objeto, se quedó pensativo mientras yo le explicaba lo que había sucedido al abrirlo y declaró que debía ser bendecido para eliminar todo mal de él. Después de rociarlo delante de todo el pueblo mandaron enterrar el cofre. Y allí estaba yo cavando un agujero para enterrar un objeto demoníaco. Quise abrir el cofre para ver si la bendición había servido para algo. 


Lo único que sé es que me tropecé y caí directo dentro del cofre que se cerró al instante. La bendición definitivamente no había funcionado ya que el interior del cofre seguía siendo gélido como un invierno seco en lo alto de una montaña. Estuve golpeando la tapa para salir pero no se abría. Momentos después, noté como unas voces se acercaban y empecé a gritar para pedir auxilio y, gracias a Dios, me rescataron. A mi parecer, si hubiese permanecido más tiempo dentro del cofre, creo que hubiese muerto. 


Finalmente enterramos el cofre y marcamos el lugar con una señal para indicar que allí estaba el cofre de hielo y que no debía ser desenterrado jamás.




Caída libre a la tronera

Para este texto no teníamos indicaciones ni ni ningún tipo de pista o molde para hacer el texto. Lo único que sabíamos era que tenía que ser un microrrelato. En un inicio me basé en una canción, La casa por el tejado, de Fito y los Fitipaldis . Pero al final tuve que recortar más esa parte y no tuvo tanta relevancia.
Al final me quedé con esto: 

 Notar el viento en la cara es una cosa que suele relajar o calmar a una persona. En mi caso, cayendo directo en dirección al  suelo no es tan agradable. Pero primero recapitulemos un poco para ver cómo he acabado así. Siempre he sido una persona muy impulsiva y orgullosa. Mi orgullo me ha  llevado a hacer estupideces y a acabar metido en diferentes situaciones que podríamos describir como exóticas: por ejemplo, una vez, por una apuesta, acabé metido en un contenedor en un barco rumbo a Nairobi, y por perder otra, estoy donde estoy ahora. Básicamente, podríamos decir que un amigo mío había vuelto de saltar en paracaídas  y dijo que no teníamos  –para decirlo sutilmente– narices de hacerlo. Como ya he dicho, tengo tendencia a acabar en situaciones así por mi orgullo, y le dije: “¿Que no? ¿Nos lo jugamos al billar?”. Y aquí estoy cayendo de un avión mientras grabo esto por si muero. Mi único consejo es  que no juguéis al billar a menos que estéis 100% seguros de que podéis ganar.







Epístola literaria

Para este reto debíamos elegir entre dos tipos de texto, una carta escrita por ti mismo a alguien real o , el que yo elegí, la epístola literaria, escribir una carta de un personaje irreal a otro. Me basé un poco en la historia de un juego, Uncharted,  para el personaje que escribe.

El texto quedó tal que así:

 Hola hermano,     22 de Junio de 1985


Te preguntarás dónde estoy. Antes que nada quiero que sepas que aprecio todo lo que has hecho por mí desde que papá y mamá ya no están.


Sé que la vida no nos ha tratado bien y que cuando leas esto pensarás que no te mereces lo que he hecho, y tienes razón. ero te doy las gracias  por darme todas las posibilidades en mi vida. Cuando papá y mamá murieron en aquel accidente de coche hace ya tantos años y nos llevaron a aquel internado, nunca pensé que estaría donde estoy ahora mismo. Y todo gracias a ti. Aunque te culpé de todo, ahora sé que todo lo que hacías lo hacías por mí. 


Cuando empezamos a descubrir los orígenes de nuestra familia comenzamos a entender muchas cosas. Los constantes cambios de ciudad, el accidente de papá y mamá … No habría descubierto ni la mitad de no ser por ti, lo que no sabes es que encontré un mapa que llevaba a la tumba de uno de nuestros antepasados y, por lo que descubrimos ya sabes lo que implica, por eso he decidido ir solo.


Pd: Gracias por las llaves de la moto y el cuaderno de notas, si salgo vivo te pago la gasolina.


Tu hermano,


Pepe




instinto de supervivencia

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